Esta canción no se va a parecer a ninguna otra. Arranca por la persona.
Esto se canta sobre el final, como quien firma una carta.
El nombre va cantado dentro de la canción. Poné el que usás vos, no el del documento.
Si el apodo es el que usa la familia, va ese: es el que emociona.
Es lo único que hace que la canción sea suya y de nadie más. Cuanto más específico, más se le pianta un lagrimón.
No hace falta que escribas la canción: escribí los hechos, la letra la ponemos nosotros. Si te sale mejor hablando, mandanos un audio por WhatsApp cuando termines.
Tres datos chicos valen más que un párrafo lindo.
Esa frase la cantamos textual. Es el momento en que se da cuenta de que la canción es para ella.
Sirve para que le suene conocida desde el primer acorde.
Moviendo esto cambia todo: la letra, la velocidad y hasta los instrumentos.
Lo preguntamos de entrada para no meter la pata. Si no hay nada, seguí de largo.
Si no estás seguro, dejá “Sorprendeme”: elegimos nosotros según la historia que contaste.
Parece un detalle y es lo primero que suena falso si lo erramos.
Mirá si es esto lo que querés que suene. Si está bien, dejanos dónde mandártela.
Por acá te llega la canción completa en MP3, además del llavero.
Cómo sigue: tocás el botón y se abre tu WhatsApp con todo cargado — solo le das enviar. La canción dura entre 2 y 3 minutos, la tenés en 48 hs e incluye una corrección.
Al enviar aceptás cómo tratamos tus datos y que la letra se escribe con ayuda de inteligencia artificial. Leer en 1 minuto.
Si el WhatsApp no se abrió solo, copiá las respuestas y mandalas vos. Cualquier detalle que te acuerdes después, mandalo por audio: todo suma.
Piojo Macho · Puerto Deseado, Santa Cruz